

Hoy me siento extremadamente violenta. Yo que pensaba que se me había pasado el avenate de la semana pasada, pero no, ya se han encargado de reavivar mi mala leche y a estas alturas Lisbeth Salander parecería un angelito a mi lado. Sé que no tenéis culpa de nada pero sintiéndolo mucho (o no tanto), vais a pagar las consecuencias… porque hoy traigo un libro más bien sangriento. Ya lo sé que no puedo ver la sangre, no hace falta que quien lo sepa me lo recuerde, los que no lo sepáis pues ya es tarde. Pero me da igual, hoy habría mandado a Eli ha hacerme unos cuantos trabajitos y me hubiera quedado tan pancha. Mañana tendré que pedirle a los albañiles que me dejen echar a mi el muro abajo para desfogar, si no no sé lo que os puedo llegar a traer la semana que viene si no hay ninguna circunstancia de fuerza mayor que me lo impida claro,tengo media casa, la otra media son escombros… escombros reales, no metafóricos.
Como en otras ocasiones, el libro que os traigo hoy también se ha llevado al cine. Que yo sepa, hasta ahora hay dos versiones con apenas un par de años de diferencia, aunque yo sólo he visto la primera versión que se hizo y es sueca. La segunda versión es un remake americano como podréis imaginar… de todo se aprovechan estos yankis. Además, la portada que os traigo es la original con la que se editó en España (la que yo tengo), pero sé que ya está descatalogada y ahora sólo están disponibles con las portadas que representan los carteles de las películas, el título no lo han cambiado por lo menos.




























